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- Centro Sociocultural Miguel Ángel Blanco / Ayuntamiento de Valdeganga

Valdeganga
Valdeganga es un municipio ubicado en la provincia de Albacete, España. Su paisaje se caracteriza por una interesante combinación de llanuras cultivadas con viñedos y una zona ribereña más accidentada, gracias al río Júcar que cruza la región. Esta diversidad geográfica le otorga un encanto especial.
Históricamente, Valdeganga ha sido un importante cruce de caminos, con evidencias de asentamientos romanos. Su economía se ha basado tradicionalmente en la agricultura, aunque en los últimos tiempos ha experimentado un crecimiento industrial. El patrimonio histórico de la localidad incluye ruinas romanas y una iglesia parroquial. A pesar de su evolución, Valdeganga conserva un ambiente rural y tranquilo, siendo un destino atractivo para aquellos que buscan un contacto más cercano con la naturaleza.

Valdeganga
Valdeganga es un municipio ubicado en la provincia de Albacete, España. Su paisaje se caracteriza por una interesante combinación de llanuras cultivadas con viñedos y una zona ribereña más accidentada, gracias al río Júcar que cruza la región. Esta diversidad geográfica le otorga un encanto especial.
Históricamente, Valdeganga ha sido un importante cruce de caminos, con evidencias de asentamientos romanos. Su economía se ha basado tradicionalmente en la agricultura, aunque en los últimos tiempos ha experimentado un crecimiento industrial. El patrimonio histórico de la localidad incluye ruinas romanas y una iglesia parroquial. A pesar de su evolución, Valdeganga conserva un ambiente rural y tranquilo, siendo un destino atractivo para aquellos que buscan un contacto más cercano con la naturaleza.
El origen de Valdeganga se remonta a la época romana (200 años a.c., según Juan Lozano) para señalar la fecha de fundación de nuestra localidad.
Parece ser que había dos calzadas que se cruzaban en la vega del rió Júcar: una que se dirigía a Zaragoza; la otra paralela al Júcar conducía hasta Valencia, Denia o Cullera.
En el término municipal de Valdeganga existe cierto paraje, lugar conocido como “El Santo”, que conserva las ruinas de la antigua ciudad de Vallislonga en la que, según el itinerario de Antonio, se hallaba la Sexta Mansión del Imperial camino romano que desde el sur se dirigía a Zaragoza, por lo cual se conservó de inmediato a la población un puente sobre el llamando Puente Torres, de indudable origen romano.
Las mansiones eran dependencias en las calzadas romanas en las que descansaban los caballos y se podía pernoctar.
Los primeros datos fieles, los encontramos en el códice medieval de Bartolomé Alarcón, quien nos presenta la llamada entonces “Valdeganga de Jorquera” y que contaba con 33 vecinos que se dedicaban al grano y a la arriería y pagaban al año, en concepto de tributos. 57600 maravedíes.
El campesino de Valdeganga tuvo que satisfacer derechos a dicho marqués hasta el S. XIX que se extinguen los señoríos, además debía satisfacer al municipio de Jorquera y a la Iglesia (diezmos).
La antigua ciudad romana denominada Saltiga, hoy Jorquera, pertenecía al Marquesado de Villena, situado en zona fronteriza castellano-aragonesa, constituyendo el mayor señorío que había en Castilla y que contaba además de Jorquera con tres municipios: Chinchilla, Alcalá del Júcar y Ves.
Valdeganga, sujeta a Jorquera, se veía obligada a mantener un representante, el cual, durante el año que desempeñara su cargo, debía habitar en Jorquera.
El 21 de septiembre de 1722 se creó la primera parroquia de Valdeganga, que hasta entonces como otras localidades era atendida por el párroco de Jorquera.
A principios del S. XIX, iniciada la guerra de la Independencia, Valdeganga fue objeto de polémica al negarse a destruir su puente y el de Puente Torres ante el alcalde de Albacete, presidente de una de las Juntas que se creó para combatir al enemigo francés y cuyas tropas pretendía que no cruzaran el río Júcar: Valdeganga resultó triunfante.
En el año 1833 se creó administrativamente nuestra provincia, en la nueva división territorial, la actual provincia surgió de tres territorios a los que pertenecía desde la Edad Media. Parte de la provincia pertenecía a La Mancha (hoy provincia de Ciudad Real), Murcia y Cuenca.
Valdeganga pertenecía a Cuenca administrativamente y eclesiásticamente a la diócesis de Cartagena.
Valdeganga es la puerta de entrada desde la capital, núcleo con mayor población, a una de las comarcas más singulares de nuestra provincia, “La Manchuela del Júcar” donde el río Júcar rompe con la llanura para crear un valle rico en paisajes y en una ribera llena de huertas, que ha proporcionado alimentos a sus habitantes a lo largo de la historia. Este entorno y su paisaje ambiental es el principal patrimonio de Valdeganga
Por la presencia del agua en todo su término, en Valdeganga se han encontrado restos de la edad del bronce, íberos, romanos, o todo un sistema de acequias de origen musulmán, el cual discurre a ambos márgenes del río de unos 24 km de longitud en total, que ha permitido regar los cultivos de las huertas desde hace más de 900 años hasta nuestros días. Junto a esas acequias y a lo largo del valle, en la parte alta y también de origen musulmán, podemos ver diferentes cuevas llamadas graneros o trojes destinadas a guardar el grano recolectado para asegurarlo frente a las riadas y crecidas del río.
Los lugares más destacados para visitar son;
1.-Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción, datada en 1600, destaca el altar mayor de estilo barroco-rococó, las pinturas del techo, y la campana de Santa Teresa de 1640.
2.-Ruinas de la ermita de San Benito, del siglo XII y estilo gótico, donde se puede ver algunos arcos apuntados, se encuentra junto al río en su margen derecho, dirección a Puente Torres.
3.-Puente Torres, antigua pedanía a unos 4 km de Valdeganga, donde se puede ver el puente más antiguo del municipio, para algunos historiadores de indudable origen romano.
4.-Parque fluvial “Puentes de Valdeganga”, zona de recreo junto al río, y desde donde se pueden realizar diferentes rutas a lo largo de los dos márgenes y dirección aguas arriba y abajo; ruta Cueva de los Moros, Bolinches, Charco azul, Mariquillas, El Santo, Puente Torres, Moranchel. A lo largo de estas rutas se podrán disfrutar de magníficas vistas, diferentes fuentes naturales, como la de la teja, la del batán, la del huerto de Avelino, o la del camino romano, entre otras, también se podrá ver las típicas casas cuevas, propias de la hoz del Júcar.
5.- Cueva de los moros, ruta con una subida para acceder a la atalaya desde la que se controlaba el acceso por el puente. Desde hace unos años se ha iluminado tanto la cueva como el camino a la misma.
6.- Diferentes miradores desde los que contemplar el valle del río Júcar a su paso por nuestro pueblo, y las cuevas bodegas que se encuentran bajo las casas del centro de Valdeganga.
Las fiestas patronales, en honor a la Virgen del Rosario, se celebran el primer fin de semana de octubre y duran cinco días, en los que vecinos y visitantes llenan de alegría e ilusión las calles de Valdeganga.
Destaca la gran participación del pueblo en todos los actos: coronación de la reina y las damas, cabalgata, castillo de fuegos artificiales, ofrenda a la Virgen con trajes típicos manchegos, concurso de gazpachos y vaquillas populares. Lo más especial es la romería a las eras, donde se mantiene la tradición de lanzar pólvora en honor a la patrona para pedirle que guarde los campos y dé una buena cosecha, y la emocionante despedida por la tarde a la puerta de la iglesia.
En 2023, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha declaró estas fiestas de Interés Turístico Regional.
Otras fiestas con importante tradición:
San Isidro (sábado más cercano al 15 de mayo). Es un día de gran importancia para el pueblo. La imagen del santo va en romería al campo, acompañada de las carrozas que participan en el concurso, y allí se celebra también un concurso de arado entre tractoristas. Después, cerca de la plaza de toros, hay comida popular y baile para todos los públicos.
Semana Santa. Es tradición la fiesta de los quintos, los jóvenes que antiguamente se despedían para ir al servicio militar. Aunque el servicio militar ya no es obligatorio, los quintos y quintas siguen la tradición: ponen pinos en las calles el Domingo de Resurrección, suelen sacar a los santos en las procesiones y hacen ramos de flores, las «albricias», que echan a alguna persona querida después de recitar en público una poesía o una crítica. En estos días destaca también el vía crucis viviente de los jóvenes, que se hace desde 1940 aproximadamente.
Los Mayos (30 de abril). Son cantos de ronda de la juventud. Valdeganga tiene unos mayos propios, los Mayos a la Virgen del Rosario. Los han copiado numerosos pueblos de la provincia, de otras provincias de Castilla-La Mancha e incluso de la vecina Murcia. Son también los que se cantan en Albacete capital, a las puertas de la catedral de San Juan.
Jueves Lardero. Muy típico de toda la comarca: la gente sale de merienda al campo y es tradición comer la mona, un bollo de mosto con un huevo cocido.
Hogueras. Se encienden hogueras en las calles en honor a San Antón, San Blas y la Candelaria, y en el puente de la Purísima Concepción, titular de la parroquia. Esta última la mantienen los quintos, que tradicionalmente empiezan a celebrar su año en esas fechas: encienden la hoguera y adornan la torre con coles de las huertas, que también ponen a las mozas que cortejan. Hoy las quintas también participan.
